El triunfo en el Edomex es imposible de atacar legalmente, asegura el tricolor

Estado de México.- La elección para gobernador es imposible de atacar legalmente, respondió ayer el PRI a la demanda de Morena de revisar el proceso acta por acta para limpiar el proceso.

Andrés Manuel López Obrador decidió que la contienda girara entre él y el presidente Enrique Peña Nieto. ¿El resultado? Esta es la segunda ocasión en que le gana en una elección, y no será la última. El dirigente de Morena hizo de estos comicios un referéndum, pero le vamos a volver a ganar en 2018, definió el delegado especial del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Jorge Carlos Ramírez Marín.

Un día después de la elección, el legislador evaluó que la contienda se cerró al final con Morena, pero el voto oculto se inclinó hacia su candidato, Alfredo del Mazo Maza, y ese factor le dio el impulso que marcó la diferencia.

El PRI llegó a la elección del domingo con una expectativa de que Del Mazo Maza ganaría con una diferencia de seis puntos, pero la votación se cerró hasta llegar a 2.9 por ciento de diferencia respecto de la candidata de Morena, Delfina Gómez Álvarez, según el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Electoral del Estado de México.

–¿Qué explica ese comportamiento del voto para el PRI? –se le preguntó.

–El PRI ha mantenido su estructura y ha capacitado ideológicamente al priísmo mexiquense, que por muchos años ha creído en nosotros, que ha participado en la construcción de un gran estado.

“Por ello confiamos en la lealtad de la militancia y de nuestros simpatizantes. Sin embargo, se dio un efecto estadístico que teníamos perfectamente presente, pero ni los encuestadores ni la oposición fueron capaces de observar.

El voto oculto es mayoritariamente priísta, del simpatizante que al ser encuestado no permite se le cuestione su militancia y simpatía. Ese extra nos impulsó al triunfo.

–En términos electorales, ¿ese resultado no les representa un retroceso?

–No, en política no hay medallas de plata, sólo de oro, menos en una elección como ésta, donde únicamente se eligió al gobernador. Ganamos.

Sin embargo, en un ejercicio de autocrítica debemos estudiar cuál es la situación por la que transitamos. El nuevo reto de competencia nos ha dotado de una militancia mucho más fiel y competitiva, indicó.

Si bien el PRI perdió en municipios importantes, como Ecatepec, la tierra del gobernador Eruviel Ávila, Ramírez Marín planteó que donde ganó Del Mazo lo hizo dos a uno o tres a uno. Ahí fue arrasador, incuestionable.

–¿La ventaja de casi tres puntos es impugnable?

–Es totalmente inatacable. Las elecciones en las democracias modernas se ganan incluso por un voto, pero tenemos que lidiar con las necedades de López Obrador, que está decidido a tirar esta elección por cualquier vía posible, incluso su deseo sempiterno de cantar fraude.

–Demanda revisión acta por acta –se le comentó.

–Qué interesante, es un dato que él mismo ha obtenido del PREP, que salió a desconocer junto con el conteo rápido. Pero no existe lineamiento legal que apoye ese necio argumento: ni la ley general ni el código electoral local prevén un supuesto así de abigarrado. Es imposible.

–Al ganar el PRI, ¿pierde políticamente hacia 2018?

–No. Quien hizo de esta elección un ensayo fue López Obrador. Él fue quien puso la cara y quitó del camino a su candidata, en sus promocionales, en los videos en sus redes sociales, y su presencia en sus mítines de campaña, aderezado con su agresiva campaña en medios.

Fuente: La Jornada 

Por: Yuriana Cárdenas
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