Santos ‘despluma’ al América y pone un pie en la final

Los astros no se alinearon, fueron los Santos. No fue a base de esfuerzo, fue a base de ‘Fu(e)rch(a)’. Una Liguilla no solamente se juega con el corazón, sino también con los pies calientes y la cabeza fría, combinación suficiente para lograr los goles en la fiesta grande. Santos Laguna lo entendió, al menos un poco más que América. Los Guerreros derrotaron por 4-1 a unas Águilas que hicieron lo posible (y hasta más) por remediar un marcador muy adverso en el Estadio Corona TSM, pero que, a final de cuentas, careció del toque fino a partir de tres cuartas partes del campo, esa misma voracidad con la que los albiverdes prácticamente finiquitan la serie de Semifinales del Torneo Clausura 2018. Fue un partido no solamente atractivo por la cantidad de goles, sino que fue, al menos en gran parte del primer tiempo, más que digno de Liguilla. SANTOS REPARTE GOLES Y AMÉRICA CONTRIBUYE A LAS EMOCIONES La gloria es de quien la trabaja, y los dirigidos por Robert Dante Siboldi empezaron a cimentar lo que es un anhelado pase a la Final de la Liga MX a los 15?, cuando Osvaldo Martínez impactó una pelota desde fuera del área y de primera intención; el balón fue directamente a las redes para hacer daño al que fuera su equipo (y con el que levantó títulos). El paraguayo no hacía más que iniciar la fiesta en Torreón. Renato Ibarra, constantemente cambiando de bandas, mandó un servicio por el sector derecho que encontró a Cecilio Domínguez quien cruzó y acomodó la pelota para dejar sin oportunidad al portero Jonathan Orozco en lo que era el empate del encuentro. Revisa la ficha del partido AQUÍ. A partir de entonces, fue la escuadra coahuilense la única que engrosó más los cartones y, además, llegaría el momento de Julio Furch, quien se despachó con un doblete en el compromiso. Primero a los 39? con otro disparo desde fuera del área que acabaría en una bella diana para la escuadra local y, posteriormente, en una jugada que contó con algo de permiso de la zaga azulcrema en lo que el atacante se acomodó para sacar un tiro cruzado tras un centro de Angulo. Edwin Cetré Angulo, recién ingresado en la parte complementaria, cerraría la cuenta con un mano a mano frente al portero Agustín Marchesín que definió desde los linderos del área. Gómez Palacio, Ciudad Lerdo y Torreón ponían una anotación, pero la última, parecía el fruto de todo un gran esfuerzo de la urbe lagunera. AMÉRICA, POR UNA HAZAÑA EN EL AZTECA Santos tuvo un problema en las últimas semanas: la amnesia. Los dirigidos por Robert Dante Siboldi parecían olvidar aquel nivel que les llevó a comandar gran parte del Clausura 2018, esa conexión entre Lozano e Isijara exquisitamente efectiva, esa dupla Furch-Tavares brutalmente temida. Pero recordar es golear, y Santos se pareció mucho a su mejor versión y, de no ser por Agustín Marchesín (quien quitó un cabezazo franco al delantero de Cabo Verde y otro tanto cantado del exazulcrema Brian Lozano) el pesimismo se volvería realismo en los de Coapa. Los pupilos de Miguel Herrera jugaron al tú por tú con Santos, cerraron espacios cuando había que hacerlo, buscaron a Ibarra, a Domínguez (quien solo apreció en el gol), incluso a Jérémy Ménez quien dio su toque de clase pero redujo la velocidad de un América que parecía jugar a mayores revoluciones, incluyendo a Oribe Peralta, entregado como siempre, pero falto lucidez en la que fuera su ciudad por muchos años. América fue víctima, pero también victimario. Ménez tuvo en sus botas la oportunidad del 2-2, pero el portero Jonathan Orozco detendría su penal, no se repetiría ni el lado ni la conclusión del envío en la última fecha de la Fase Regular. Sí, América no solamente tiene el problema de buscar el 3-0 en el Azteca para pensar en la Final, sino también, el fantasma de los penales fallados, la falta de un cobrador desde los once pasos, vuelve a inquietar. Santos apeló a sus rezos para recordar, el domingo, América debe apelar a sus alas para volar.
Por: Redacción
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